LA REPÚBLICA CULTURAL DEL PAPEL

Un lugar donde nada tiene precio y todo tiene valor; donde no hay Bourbones, ni Papas, ni corrupción. "Todo para el papel, pero sin el papel!!"

domingo, julio 15, 2007

MÉTODOS DE TORTURA



Aviso para lectores/as aprensivos: NO LEER

A lo largo de la historia, la enfermiza y cruel mente del ser humano ha ideado los más maquiavélicos métodos para infringir dolor y muerte a sus semejantes. En esta breve exposición veremos cómo lo hacían antes y cómo lo hacen hoy.


EDAD MEDIA
(Torturas físicas por gentileza de la Santa Inquisición)


La cabra: Una vez que al torturado se le habían fijado los pies a un cepo, se procedía a untar las plantas con sal o sebo. La cabra, atraída por el condimento, comenzaba a lamerlas, y la aspereza de su lengua hacía que atravesara la piel y dejara los pies en carne viva, llegando en ocasiones hasta el hueso.

La doncella de hierro: Por fuera, la doncella parecía inofensiva y nada peligrosa, pero en su interior había unos clavos ocultos de hierro cuyo fin no era matar rápido, sino torturar despacio. El objetivo último de este artilugio en general era empalar a la víctima e infligirle un gran dolor y castigo.

El tormento de la rata: Consistía en colocar una rata sobre el abdomen del torturado, encerrada en un jaula abierta por abajo, mientras los verdugos la hacían rabiar con palos ardiendo, de forma que el animal tenía que buscar una salida y a mordiscos abría un túnel en las tripas del condenado, llegando, a veces, a salir por otro lado del cuerpo.

El aplastacabezas: La barbilla de la víctima se colocaba en la barra inferior, y el casquete era empujado hacia abajo por el tornillo. Los efectos de este proceso son evidentes. Primero, se destrozan los alvéolos dentarios, después las mandíbulas, y luego el cerebro se escurre por la cavidad de los ojos y entre los fragmentos del cráneo.

La rueda: La víctima, desnuda, era estirada boca arriba en el suelo, o en el patíbulo, con los miembros extendidos al máximo y atados a estacas o anillas de hierro. Bajo las muñecas, codos, rodillas y caderas se colocaban trozos de madera. El verdugo asestaba golpes violentos a la rueda, machacaba todos los huesos y articulaciones, intentando no dar golpes fatales. Después era desatado e introducido entre los radios de una gran rueda horizontal al extremo de un poste que después se alzaba. Los cuervos y otros animales arrancaban tiras de carne y vaciaban las cuencas de los ojos de la víctima, hasta que a ésta le llegaba la muerte.


EDAD CONTEMPORÁNEA
(Torturas psicológicas por gentileza de los Mass Media)


El procedimiento es siempre el mismo: Se ata a la víctima a una silla lo más incómoda posible, posicionándola delante de la caja tonta, también llamada televisión. A continuación, se sintoniza el canal de TV a la hora adecuada o en su defecto se inserta el dvd en el reproductor....




Enredos surrealistas, guerra de los sexos, personajes neuróticos hasta la saciedad y machismo irreverente. Un cóctel explosivo ideal para una tortura lenta y no fatal. A la media hora de visionado, la víctima comienza a sentir un ligero mareo que poco después desemboca en vómitos abundantes. Los gritos y lamentos aumentan a la par que lo hacen las contorsiones. Si no se ceja en la tortura, la víctima acaba perdiendo el conocimiento, sin prejuicio de sufrir secuelas de cierta gravedad como pérdida del habla e incremento de la susceptibilidad al desborde emocional.



Luchas de poder, coreografías interminables, disparates a mansalva y culto exacervado a la imagen. La combinación perfecta para ejecutar una tortura intensa y cruel, de consecuencias irreversibles. A los pocos minutos de visionado, la víctima comienza a sufrir la contracción de los músculos de las extremidades y de la cara, acompañada de fuertes sacudidas; la actividad neuronal cae en picado, y se pierde el control de los esfínteres. La víctima solo acierta a lanzar bramidos que van ahogándose poco a poco, hasta que se produce la paralización total y la consiguiente muerte.


Gritos, gritos y más gritos, niños repelentes, edulcoramiento barato, trascendentalismo, actuaciones histriónicas... y Ana Obregón. Esta no es una tortura, es "La tortura". La más letal y despiadada, solo aplicable a asesinos en serie y genocidas. A los escasos segundos de visionado, la víctima comienza a sentir un agudo dolor de cabeza y fuertes calambres en la práctica totalidad de sus músculos. A los pocos minutos, el torturado se ve sumido en una atroz agonía manifestada por fuertes convulsiones y vómitos. En los estertores de la muerte, el cerebro de la víctima comienza un proceso de licuación con salida de la masa cerebral vía nasal. Al poco tiempo, se produce el fallecimiento.


¿Qué prefieren ustedes, los de antes o los de ahora?

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3 Comentarios, objeciones y controversias:

Anonymous Anónimo dijo...

Que peazo lengua la de las cabras

dom. jul. 15, 09:52:00 p. m. 2007  
Anonymous Anónimo dijo...

pues en los serrano salen tias buenas

dom. jul. 15, 10:57:00 p. m. 2007  
Anonymous DEREK dijo...

I EN aNA Y LOS 7, COMO ESTÁ aNA!!!!

mar. jul. 17, 02:04:00 p. m. 2007  

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